jueves, 8 de agosto de 2013

Conferencia de Paul Polman CEO Mundial de Unilever



Compartimos las palabras de Gustavo Pedace, Gerente de Relaciones Institucionales de Grupo Roggio y ex Presidente del Consejo, acerca de la conferencia que brindó Paul Polman, CEO de Unilever desde 2009.



Conferencia de Paul Polman CEO Mundial de Unilever

La expectativa por ir a escuchar al CEO mundial de una empresa grande grande es moderada, después de haber escuchado muchas, y de haber disfrutado pocas.

Pero en estas circunstancias un colega convoca, y hay que estar. No importa que sea al finalizar el día. Hay que estar. Para algo uno tiene colegas y confía en ellos.

Hubiera bastado, por eso de acompañar al colega, con unos minutos de presencia, y salir por la puerta del costado, habiendo cumplido con el deber ser. Pero por alguna razón, a pesar de la casi hora de demora en comenzar, esta vez me quedé.

¡Y lo bien que hice!

Un charla llana, que arrancó en un castellano correcto y derivó en un inglés de libros.
Nada de apoyaturas con gráficos y powerpoints. A los pocos minutos, uno estaba inmerso en un relato, en una apasionante conversación acerca de cuestiones demasiado importantes para que sólo se ocupen de ellas los políticos.

Es que Polman se transformó. Cambió el libreto clásico del empresario que aprovecha para pasar mensajes que otro preparó cuidadosamente, por uno novedoso, el de compartirnos cómo ve el mundo, hablarnos de los impactos que sus productos y la compañía que dirige le hacen a ese mundo, y nos contó cómo cree que puede aportar para un mundo mejor.

Con el extraordinario poder de fuego de una corporación grande grande.
Se transformó en un líder a medida que sus palabras iban cobrando valor y vuelo.
Un líder global, claro, como Dove.

Entonces lo que yo suponía que iba a suceder, un empresario hablando de su empresa y del vínculo entre su negocio y la sustentabilidad, no sucedió. Y fue fabuloso que no sucediera. Entonces ¿hay otra manera de ver las cosas?

Habló mucho de reputación, mucho. Y eso es bueno para los que nos dedicamos a custodiarla, y las amenazas.

Desmenuzó la relación entre la sociedad y la capacidad de las empresas para sobrevivir.

Dijo que no hay valor para el accionista si no hay creación de valor para la sociedad (fuerte idea que pone en su lugar aquello del “shareholders value”).

Dijo, y fue contundente y claro, que sabe que la empresa no tiene todas las respuestas a las demandas e interrogantes que la sociedad le plantea, trazando una saludable diferencia con aquellos que creen que todo lo saben, a pesar de estar en una organización que puede jactarse de saber muchas cosas.

Dio cifras, fuertes, contundentes, como explicitar que unas 100 empresas del mundo controlan el 25% de sus recursos.

Explicó que el costo de no hacer siempre termina siendo más alto que el costo que insume tomar la decisión de hacer.

Y le dedicó una extensa reflexión a la comunicación y el poder de las marcas, contando que sus productos, impactan o tienen relación todos los días con unos 2 mil millones de personas (dos mil millones!!!!) y que eso es un poder comunicativo, para aportar valores y cosas positivas, de un inmenso poder conceptual.
Esas personas, tantas, confían en sus marcas, desarrollan un vínculo afectivo con ellas, dialogan… ¿cómo no hacer más virtuoso ese canal? Abrir la compañía, escuchar, animarse a escuchar.

Pensar y actuar teniendo como horizonte el largo plazo, no el trimestre solamente para los resultados!
Y poner pasión y actitud positiva, que hace siempre la diferencia.
Un líder inspirador.

Seguro que debe ser riguroso con los resultados, con los objetivos, no se llega a esa posición si no se es así. Pero qué interesante es escuchar a empresarios con ideas muy claras, argumentadas, pensadas, trabajadas, sobre temas tan centrales para la vida de todos como es la sustentabilidad y el impacto en la vida de todos nosotros de los productos y de las materias primas con las que convivimos.

De a poco, aún con las luces de la sala todas encendidas como para fotos, nos fuimos metiendo en un mundo más humano, más social, más de conciencias receptivas, mientras escuchábamos a un empresario que contaba la esperanza entre sus activos, y hablaba con tanta pasión que no dejó espacio para no creerle.

Ojalá pueda allí en los foros en los que lleva estas concepciones del mundo y de los negocios.
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Si te interesa, podes conocer más en este link: 

jueves, 1 de agosto de 2013

Alejandra Brandolini en Infobae



Compartimos una nota de opinión escrita por Alejandra Brandolini, Presidente de AB Comunicaciones y miembro de la Comisión Directiva del Consejo Profesional, en colaboración con Patricia López Aufranc. 

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N. de E.: la presente columna fue escrita en colaboración con 
Patricia López Aufranc, abogada (UBA) y mágister en derecho (Harvard University), socia de Marval O’Farrell & Mairal, y especialista en temas financieros, societarios y de comercio exterior. 

 
Hoy el éxito de las organizaciones depende de la cultura. Todas las organizaciones tienen una cultura, constituida por el modo de actuar y trabajar de sus integrantes. Los valores consensuados y los códigos no explícitos integran la cultura. Aquellas organizaciones que basan su accionar en 
una cultura ética y transparente son las que mejor alcanzan sus metas. 
Una organización transparente es aquella que no tiene nada que ocultar, ni se cierra sobre sí misma, sino que busca la mirada de sus múltiples públicos de interés: empleados, accionistas, clientes, proveedores,  para  evaluar su gestión y mejorar. Se apoya en valores y metas compartidas. Logra mayor compromiso de sus colaboradores, mejora su productividad y logra una buena reputación, que atrae talento y mejora los negocios. Cuando desatienden los valores o no practican los valores que enuncian, enfrentan crisis que, en general, podrían evitarse con gestiones claras.

Son los líderes quienes pueden crear una cultura de confianza, comenzando por los vínculos interpersonales para llegar a la confianza organizacional. Es la gestión de esos vínculos de confianza con los diversos públicos la que permite aumentar el valor simbólico de la organización, incrementando la reputación corporativa incluso frente a una crisis.
 
Lo que conviene hacer

Tener un código de ética internalizado por todos los integrantes de la organización, en el que se enuncian sus valores, es una de las principales recomendaciones.

Asimismo, es aconsejable revisar anualmente el mapa de riesgo, elaborar un manual y conformar el respectivo 
comité de crisis.

Es importante además, trabajar con el equipo de sistemas para cuidar las redes de información y desarrollar una red de facilitadores, es decir, personas con habilidades para comunicar que actúen como agentes del cambio y lo difundan.

Resulta vital tener el mapa de públicos de interés y un listado de referentes institucionales actualizados, para evaluar el universo impactado y actuar estratégicamente.

El cuidado de la reputación de la organización resulta vital, así como comunicar al público interno, en la medida que los colaboradores son los principales voceros de la empresa ante la comunidad.
 
Lo que no hay que hacer

Del mismo modo, se recomienda no “cajonear” los códigos de ética, ni adoptarlos sólo para cumplir con una “imposición”.

Es importante nunca subestimar el hecho ocurrido, evitar la sobreexposición y no quedarse sin comunicar. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos en no comunicar apresuradamente con errores de contenido, forma o destinatario; o informar sin conocimiento previo de cuál es la situación. 

El ocultamiento de información y las mentiras con la intención de minimizar el acontecimiento deben descartarse por completo, al igual que mostrarse insensible, arrogante o eludiendo las responsabilidades del caso.

Las crisis por corrupción pueden evitarse, mediante el incentivo de prácticas honestas que forjen culturas sólidas, confiables y sustentables. La comunicación interna es clave en la instalación de buenas prácticas multiplicadas mediante la concientización y el ejemplo. Sólo cuando la ética y la transparencia dejan los anaqueles para ser puestas en práctica, podremos hablar de organizaciones éticas y transparentes. Si a pesar de todas las precauciones, ocurre una crisis, del buen manejo dependerá que la organización salga fortalecida.

Alejandra Brandolini

Es magíster en Educación y Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona. Realizó estudios de postgrado en las Universidades Católica Argentina, de Michigan y de California. Es licenciada en Relaciones Públicas (UADE). Es presidente de AB Comunicaciones. Dicta clases en la Maestría de Dirección de Recursos Humanos de la UADE y en el Máster de Comunicación y Publicidad de la Universidad San Jorge de Zaragoza. Integra la Comisión Directiva del Consejo Profesional de Relaciones Públicas de Argentina. También participa activamente de otras asociaciones profesionales y sectoriales, como IDEA, IABC, AmCham, FAME, Vital Voices y Vistage.

lunes, 15 de julio de 2013

El Consejo Profesional renovó sus autoridades para el período 2013-2015

En el marco de la Asamblea Anual Ordinaria realizada el jueves 11 de julio de 2013, el Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina renovó sus autoridades. La nueva Comisión Directiva estará al frente de su dirección durante el período de julio 2013 a julio 2015. Hernán Maurette, Gerente de Asuntos Públicos de Nidera, fue elegido para ocupar la presidencia.

La mesa directiva de nuestra entidad quedó conformada de la siguiente manera:
- Presidente: Hernán Maurette, Gerente de Asuntos Públicos de Nidera.

- Vicepresidente: Ignacio Viale, Director de Salem Viale González Villanueva.
- Secretario: Facundo Etchebehere, Director de Asuntos Corporativos de Danone Argentina.
- Prosecretario: Manuel Montaner, Director de la carrera de Relaciones Públicas de la Universidad del Salvador (USAL).
- Tesorero: Miguel Gimenez Zapiola, Director de Asuntos Corporativos en Barrick Gold Corporation.
- Protesorero: Carlos Mazalán, CEO de Mazalán Comunicaciones.
- 1º Vocal: Gabriel Sadi, Director de la carrera de Relaciones Públicas de la Universidad Abierta Interamericana (UAI).
- 2º Vocal: Alejandra Brandolini, Presidente de AB Comunicaciones.
- 3º Vocal: Diego Serrano, Director de Diego Serrano & Asociados.
- 4º Vocal: María José Buzón, profesional independiente.
- 5º Vocal: Flavia Heredia, Rectora en CENCAP - Universidad Siglo 21.
- 1º Vocal Suplente: Alejandro Negro, Dirección de Ceremonial y Relaciones Institucionales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
- 2º Vocal Suplente: Juan Pablo Biondi, Director de Relaciones Institucionales de la Admnistración Nacional de Aviación Civil.


Comisión Fiscalizadora:
- Miembro Titular Presidente: Rodrigo Fernández Madero, CEO de Open Group Consultores en Comunicación.
- Miembro Titular: Juan Manuel Domínguez, Director Asociado de Tandem Strategic Group.
- Miembro Titular: Adrián Arroyo, docente en la Universidad de la Matanza (UNLaM) y de la Universidad Abierta Interamericana (UAI).
- Miembro Suplente: Juan Pablo Maglier, Gerente de Relaciones Institucionales de La Rural Predio Ferial de Buenos Aires.


Comisión de Consultoras:
- Presidente: Verónica Cheja, Directora de Urban PR.


Comisión de Corporativa:
- Presidente: Matias Szapiro, Gerente de Asuntos Corporativos de Nobleza Piccardo.


Comisión de Educación:
- Presidente: Carlos Castro Zuñeda, docente y consultor.


Comisión de Intercambio Profesional:
Presidente: Catalina Vieyra Urquiza, profesional independiente.


Comisión de Estudiantes y Jóvenes Profesionales:

- Presidente: Germán Cabrini, asociado en Cabrini Asesores de Seguros.

"La Comisión directiva es un muestrario de la amplitud y heterogeneidad que exisite en esta profesión", dijo Maurette al asumir durante la Asamblea, ante los más de 50 socios presentes. "Queremos jerarquizar a la profesión; a toda, no solamente a la que se desempeña en empresas y en consultoras, o al mundo académico. Queremos crecer en ámbitos como en el de los voceros o en el de la actividad en el Estado, por ejemplo, e integrarnos todos con un objetivo: el diálogo". Respecto del diálogo, aseguró que "se trabajará dentro y fuera del Consejo, con la división de Institucionales de IDEA y con el Circulo DirCom". 


Hernán lleva varios años de participación activa en el Consejo, y es parte de su Comisión Directiva desde 2005. Además, presidió la 2da Conferencia Internacional de Relaciones Públicas en 2010.


Entre los principales proyectos que encarará, mencionó: continuar y profundizar la acción desinteresada que se realiza con las organizaciones no gubernamentales a través de la Maratón Solidaria; la organización de la 4ta Conferencia Internacional de Relaciones Públicas en 2014 y el Encuentro de Estudiantes en octubre de este año; buscar una sede propia y adecuada para las actividades de relación y capacitación; la elaboración sistemática de casos para el estudio y mejoramiento de la profesión; revisar el Código de Ética y renovar y vitalizar el Tribunal de Etica; la coordinación de actividades de los colegas de la región y desarrollar la vinculación con entidades hermanas en Brasil, México, Colombia y Chile; la revisación del sistema de representación gremial empresarial; la búsqueda estándares de relación entre empresas y consultoras; repetir la jornada de investigación académica; el establecimiento de criterios meritocráticos para la premiación anual.

lunes, 8 de abril de 2013

Los codiciados expertos en preservar la imagen de la empresa.








Los invitamos a leer y compartir este artículo, publicado por el diario La Nación, que trata sobre la importancia de los DIRCOM en las organizaciones. Además, incluye aportes de directivos del Consejo: Gustavo Pedace, Hernán Maurette, Matías Szapiro, Miguel Gimenez Zapiola y Facundo Etchebere.





Domingo 07 de abril de 2013 | Publicado en edición impresa
Dueños de la palabra

Los codiciados expertos en preservar la imagen de la empresa

Los voceros revelan sus estrategias para comunicar en tiempos de poco diálogo
Por Francisco Jueguen  | LA NACION


 
"Digamos que vos defendés el helado de chocolate y yo el de vainilla", ejemplifica Nick Naylor, mirando a su hijo mientras cenan en una tradicional feria californiana. "Si digo que la vainilla es mejor, vas a decir que no; que el chocolate lo supera. Esa discusión no se puede ganar", explica el vicepresidente de la Academia de Estudios del Tabaco y asesor de comunicaciones de esa industria en la comedia Gracias por fumar, de 2005.
"¿Es el chocolate insuperable?", cuestiona Naylor mirando al joven. "Es el mejor. Yo no pediría otro", responde seguro su contrincante. "Pues yo necesito más que chocolate y vainilla. Quiero libre albedrío para elegir gustos de helado. Esa es la definición de libertad", argumenta el vocero.
"Pero no estamos hablando de eso. No probaste que la vainilla es mejor", critica el pequeño. "Probé que vos estabas equivocado y si es así, yo tenía razón", arguye el experto. "Pero a mí no me convenciste", esgrime el joven. "A mí no me importás vos. Me importan ellos", concluye Naylor señalando a los cientos que se paseaban a su alrededor.
Directores de Comunicación Institucional, Asuntos Públicos, Relaciones Externas, Asuntos Corporativos. Tienen diferentes nombres, pero comparten una identidad: son la voz audible, la imagen visible, las ideas y percepciones de lo que esas organizaciones buscan proyectar en una sociedad cada vez más crítica, interconectada e informada.
Ellos se definen como embajadores entre el complejo planeta empresarial y las comunidades del mundo exterior. Y para trabajar en el enmarañado diálogo entre esas dimensiones recomiendan conocer el corazón del negocio que representan, tener una gran capacidad de manejo de información y análisis del entorno -la única forma de anticiparse a cualquier crisis-, y ser honestos. Esta última cualidad es, a pesar de la reputación generalizada de la profesión, una clave para crear vínculos de confianza con actores importantes en la toma de decisión.
La tensa relación entre empresas, Gobierno y medios alienta, aunque no es una variable definitiva, la contratación de estos profesionales. "¡Mirá, nena. Acá por una palabra casi nos fundimos. No hablás con nadie de esta empresa sin pasar por mí! ¿Entendés?", le espetó días atrás el vocero de una entidad financiera a una periodista de este medio.
Es esa conflictiva tríada la que parece darle en la actualidad el condimento final al perfil de profesional buscado para estas áreas. No son pocas las empresas que suman licenciados en Ciencia Política para atravesar el actual contexto del país. "Estamos en un entorno que avanza hacia una mayor regulación, y ser politólogo te da más herramientas", explica Hernán Maurette, gerente de Asuntos Públicos de Nidera.
En la Argentina, los principales responsables suelen ser varones (81%), de entre 30 y 45 años (61%), y egresados de las carreras de Derecho (16%), Ciencia Política (13%), Comunicación Social (10%) y Periodismo (10%), según un informe elaborado por el Consejo Profesional de Relaciones Públicas y la consultora especializada CIO.
Sólo el 6% de los egresados de Relaciones Públicas encabeza estos departamentos debido a que la carrera es nueva, según los expertos. Por eso, casi el 77% de los que lideran esos departamentos en las empresas realizó un posgrado y el 53% eligió uno focalizado en Comunicación. Puede afirmarse, además, que se trata de una profesión en expansión. Casi el 75% de los directivos consultados tenía menos empleados hace cinco años, y casi el 55% cree que la dotación aumentará en el futuro.
"Ejercer esta profesión implica que un conocimiento profundo de los aspectos esenciales del negocio", afirma Matías Szapiro, director de Asuntos Corporativos y Regulatorios de la tabacalera Nobleza Piccardo. "También es necesaria una gran capacidad de análisis del entorno, para entender cómo y ante quiénes se va a posicionar un determinado mensaje", explica el abogado.
¿Cómo se trabaja la comunicación en una industria tan sensible como la del tabaco? "El aspecto clave es la anticipación", dice Szapiro, que agrega que es una gimnasia más fácil de lograr cuando se trabaja con productos "cuestionados permanentemente".
"Por mucho tiempo se entendió que la opinión pública no era una prioridad ya que los insumos son transformados por otras compañías", afirma Miguel Giménez Zapiola, director de Asuntos Corporativos de Barrick. "Aprendimos la lección luego de experiencias fuertes y frustrantes. Hoy, la miner??a comunica y trabajamos para mejorar nuestra imagen."
"Todo lo que tiene que ver con el vínculo de una institución con su público se ha revalorizado -coincide Gustavo Pedace, presidente del Consejo de Relaciones Públicas y gerente corporativo de Asuntos Institucionales del Grupo Roggio-. Nosotros organizamos ese diálogo." También explica que se expandieron y especializaron servicios asociados, como consultoras de vínculos con los medios de prensa, crisis, redes sociales y comunicación con la comunidad.
"Hay que ser honestos -resalta Daniel Felici, director de Asuntos Corporativos de la Organización Odebrecht en la Argentina-. Hay que construir relaciones a largo plazo. No se puede mentir. Muchas veces trabajamos con información confidencial, pero en vez de ocultarla hay que trabajarla y estar preparado."
"La confianza es el ambiente en el que hay que moverse -completa Facundo Etchebehere, director de Asuntos Corporativos en Danone-. Hay que dar confianza, no ganárnosla", agrega el hombre, que opina que esta profesión ya no aglomera sólo a "la persona trivial del cóctel".
NO SÓLO LAS COMPAÑÍAS NECESITAN UNA VOZ
No sólo las empresas precisan profesionales que se encarguen de la comunicación. Gobiernos, diversas instituciones e incluso organizaciones del tercer sector necesitan gestores del diálogo con la comunidad.
Este tema genera tal interés que el próximo jueves 11 de abril a las 11.15 se realizará el lanzamiento de la IV Cumbre Mundial de Comunicación Política 2013. Tendrá lugar en el Auditorio Monseñor Derisi de la Universidad Católica Argentina, Av. Alicia M. de Justo 1400, el 15, 16 y 17 de mayo de 2013. Más de 120 conferencistas se reunirán en un ámbito profesional y académico para debatir sobre los procesos de comunicación política.
Habrá cuatro ejes temáticos: medios y opinión pública; comunicación institucional; campañas electorales y política 2.0.

EJEMPLOS ACTUALES

Sin obtener respuesta alguna, la nacion intentó comunicarse varias veces con el subsecretario de Medios de la Nación y vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro. Cabe destacar que el Gobierno desconfía de la comunicación con medios que no son propios, por lo que suele establecer un vínculo con la sociedad a través de las redes sociales, medios afines o la cadena nacional.
"Siempre es difícil estar en la cabeza del otro", cuenta Guillermo Marcó, ex vocero del ahora papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires. "Él no daba entrevistas. Hablaba con las homilías y con sus gestos, como ahora. A la prensa la enfrentaba yo, y muchas veces frente a algún problema que tenía que responder, sin consultar debía pensar qué diría él. Y esto lo viví muchísimo en el anterior cónclave", relata.
"¿Qué características personales y profesionales se necesitan para estar al frente de la oficina de comunicación?", preguntó este medio. "Hay que estar convencido de los valores de la persona para la cual se colabora. Yo pude convencerlo de que invite a la prensa para las homilías de Semana Santa y eso fue muy importante. Creo que en mi caso tuve un jefe que sabía escuchar.", opina.